La enfermedad de Alzheimer disminuye progresivamente las capacidades intelectuales del enfermo (memoria, atención, concentración, orientación, representación de conceptos abstractos…) que tiende a aislarle y desconectarle de la realidad.
Este aislamiento hace más difícil la convivencia, empobrece la comunicación entre el enfermo y su cuidador y favorece la aparición de alucinaciones y de ideas delirantes…lo que perturba la vida diaria.
Además, el enfermo olvida poco a poco el nombre (se llama la gnosis) y el uso de los objetos más comunes como un cuchillo, un peine, un vaso… (se llama la praxis).
Lo importante es que el enfermo, utilizando las capacidades que aún posee y lo que recuerda de su vida anterior quede durante el tiempo más largo posible, “enganchado” a la realidad.
Es el objetivo fundamental de estos ejercicios.
Este cuaderno incluye 15 situaciones fáciles de identificar por el enfermo.
Son la base visual de ejercicios a desarrollar conjuntamente por el familiar y su cuidador con los objetivos siguientes:
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- utilizar las capacidades intelectuales y la memoria que sigue presente en el enfermo,
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- confrontarle a situaciones concretas,
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- facilitar su orientación en el tiempo y en el espacio,
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- ayudarle a reconocer objetos usuales y recordarle como se usan.
Está concebido para que tanto el enfermo como su cuidador saquen beneficios y ventajas al utilizarle:
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- el enfermo: cuando se da cuenta que puede identificar la situación, contestar a las preguntas que le hace su cuidador, enseñar los objetos y nombrarles, se incrementa su autoestima al comprobar que es capaz de situarse en el tiempo y en el espacio,
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- el cuidador: al actuar para el bienestar de su familiar y para mejorar su calidad de vida, va a generar momentos de excepción en la relación con su familiar (una sonrisa, un guiño, un sentimiento de hacer algo “juntos”…) lo que justifica plenamente su papel a veces ingrato y su cansancio.

* Los temas
Las actividades de este cuaderno ilustran 15 situaciones (S) de la vida diaria, fáciles de reconocer y con las cuales el enfermo puede identificarse:
* La secuencia día-noche:
S1: De día
S2: De noche
* Las distintas habitaciones de la casa:
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S3: El salón
- S4: La cocina
- S5: El dormitorio
- S6: El cuarto de baño
* Las actividades instrumentales:
S7: Los transportes públicos
S8: Las compras
S9: El coche
S10: Las tareas domésticas
* Las actividades de ocio
S11: Pasear
S12: Hacer punto
S13: Mirar la tele
*Las fiestas
S14: El cumple
S15: Navidad
* La secuencia
Primero se encuentra una imagen grande que ilustra la situación y, a continuación:
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- una serie de preguntas para facilitar al cuidador el inicio del dialogo (son ejemplos)
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- y una serie de viñetas que representan objetos presentes en la ilustración así como su técnica de uso
De esta manera, el cuidador puede primero enfocar el dialogo sobre la situación y después sobre los objetos que figuran allí para recordar sus nombres y como se utilizan.

Paso 1: elegir una situación que Vd. va a utilizar (no más de una al día): según el contexto, puede ser una fiesta, una habitación, una actividad que habéis desarrollado ayer (por ejemplo, un paseo)
Paso 2: utilizar la ilustración, preguntando o/y enseñando elementos.
Para empezar el dialogo, puede Vd. recurrir a las preguntas ya formuladas.
Por ejemplo, Vd. ha elegido la ilustración S1 “El día”
Enséñela a su familiar preguntándole:
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- “¿Estamos de día?
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- ¿Enséñame donde están las flores?
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- ¿Qué está haciendo este señor?
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- ¿Qué es lo que tiene esta señora en la mano?
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- ¿Enséñame el teléfono?
Paso 3: llamar la atención sobre el periódico y como se utiliza: llega por correo, se despliega para leerlo y se deja sobre el sillón
Paso 4:
Enseñar la revista, los libros, las gafas…
Pedir que su familiar les nombre y que explique a qué sirven.
¿Cómo adaptar los ejercicios a la fase de la enfermedad’
Se ha concebido este cuaderno para usarlo cuál sea la fase de la enfermedad.
*A la fase ligera (es decir al inicio de la enfermedad):
Pide a su familiar identificar por sí solo la situación (“Es la cocina”) y de describir lo que ve (“la basura, los platos, un cuenco, una cuchara…).
Es importante que su familiar utilice las capacidades intelectuales que todavía posee y que Vd. le deje hace.
*A la fase moderada
Dialoga con su familiar. Facilítele la identificación de la situación leyéndole con voz alta la frase escrita bajo la ilustración (en caso de la cocina: “Es en la cocina que see preparan las comidas”).
Plantea preguntas precisas sobre las personas y los objetos que figuran en la ilustración: “Mira la señora. ¿Qué tiene en la mano?, “Mira al niño en el parque. ¿A qué juega?”
VD. debe servir de guía a su familiar y orientar el dialogo con vuestras preguntas.
*A la fase severa
Describe lentamente con voz alta la situación de la ilustración enseñando con el dedo los personajes o los objetos para centrar la atención de su familiar.
Puede ser que, aparentemente, no reacciona…pero oye su voz, sabe que Vd. está a su lado y que se ocupa de él.
10 reglas de oro para que el uso del cuaderno sea un éxito
Regla 1: Vd. no es un maestro de escuela…y su familiar no es su alumno
Huye de un tono de voz autoritario o demasiado serio.
No estamos en una clase.
No se fije en los resultados, fíjese en su participación.
A final de la sesión, acaríciele, bésale, dígale que lo ha hecho muy bien.
Regla 2: Guardar la calma
Si se equivoca, no se ponga nervioso. No se enfade si se confunde.
No demuestre su irritación o su nerviosismo.
Es la mejor forma de crear una situación de fracaso.
Regla 3: Dejarle el tiempo necesario
Es normal que su familiar necesite más tiempo que una persona sin deterioro cognitivo para entender cuál es la pregunta…y como va a contestarla.
Regla 4: Finalizar la sesión cuando esta distraído o cansado
No sirve de nada seguir con el ejercicio si su familiar esta distraído o cansado. En estos casos, su participación es muy escasa.
A Vd. le toca saber cuándo hay que finalizar la sesión.
El tiempo que su familiar puede dedicar a estos ejercicios puede variar mucho de un día a otro. Hoy, estará atento durante 10 minutos y mañana durante 20.
Regla 5: En caso de utilizar este cuaderno, hágalo cada día.
Hay que evitar dos errores:
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- Inducir una “hiperestimulación”: plantear demasiadas preguntas, meterle prisa, puede conducir a una reacción negativa: su familiar se niega a contestar o, incluso, se vuelve agresivo.
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- Utilizar poco el cuaderno: prevé una sesión cada día, de forma rutinaria. Vd. puede repetir los mismos ejercicios sin problema. Al contrario. Crear una rútina es positivo para su familiar
Regla 6: Buscar un sitio tranquilo
Es importante eliminar todo la que puede distraer su familiar (ya que tiene problemas de concentración):
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- apagar la tele o la radio,
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- apagar su móvil,
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- estar solo con su familiar, sin la presencia de otra persona,
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- elegir un momento en el cuál los niños están fuera…
Regla 7: Tener flexibilidad
El humor de su familiar no es el mismo cada día…incluso puede cambiar a lo largo del día. Elige el momento óptimo.
Si se niega a participar, espere un poco un vuelve a proponerle la actividad.
Regla 8: No substituirse a su familiar
A lo largo del ejercicio, Vd. actúa como su guía… pero déjele expresarse.
No conteste en su lugar. Espere “su” contestación.
Regla 9: Evitar preguntas que inducen un fracaso
Es muy importante la forma en la cual se plantean las preguntas.
No empiece sus preguntas con “¿Te acuerdas de…?”.
El sabe que tiene problemas de memoria y que se olvide de las cosas.
Sabe que es incapaz de contestarle…incluso antes de conocer el contenido de la pregunta.
Es la típica situación de fracaso.
Regla 10: Utilizar su imaginación
La utilización del cuaderno debe considerarse como un verdadero “dialogo”
Entre Vd. y su familiar: No es solamente plantear las mismas preguntas y recibir las mismas respuestas.
Cada situación es una trama que su imaginación enriquece.

1- Empezar el dialogo con las preguntas colocadas junto al lado de la ilustración.
- Mire cuales son los personajes y los objetos que figuran en la ilustración (el sol, la ventana, el teléfono, los personajes y lo que hacen, como van vestidos…).
- Según las capacidades de su familiar, déjele contar por sí solo lo que ve y ayúdele con sus preguntas.
- Empiece el dialogo: “Mira aquel señor. ¿Qué está haciendo?”, “ Indícame donde está el teléfono?”, “¿Sabes llamar por teléfono?”, “¿Llamas a tu hermana o a tus nietos?”, etc.
2- Explique a su familiar cómo funcionan los objeto
Hay una primera tira con un teléfono. La primera imagen es la de un teléfono que suena, la segunda la de una persona que contesta y la tercera del directorio con las direcciones et los números de teléfonos.
Esta tira permite recordar cómo se usa un teléfono: hay que descogarle cuando alguien llama, hay que hablar y escuchar, hay que anotar el nombre y el número de la persona que llama.
Así el objetivo de la primera tira es recordar la praxis (el uso) de un instrumento o de un objeto usual.
3- Ayude a su familiar a reconocer los objetos de su entorno
Hay una segunda tira con 3 o 4 objetos que figuran en la ilustración. En este caso, un calcetín, un periódico, un reloj y una radio.
Para cada objeto, pedir a su familiar: “Cómo se llama este objeto”, “¿A qué sirve?”, “¿Lees el periódico?”, “¿Cada día”? “¿Que más te gusta?”, etc.
